Acá al lado de la computadora, tengo justo una
ventanita de 2x2 que da a una de las casas de enfrente. Un departamento un poco descuidado y una casa de la que sólo veo el techo. Y cada vez que miro las ve

ntanas del departamento, la puerta, las cortinas, el reflejo del televisor prendido, y el mismo edificio, me dan ganas de espiar. Ahora mismo las paredes de la habitación del último piso cambian de color por el reflejo del televisor prendido. ¿Qué verá? ¿Qué estará haciendo a esta hora? ¿Con quién estará? ¿Se le cruzará por la mente que alguien lo puede espiar? ¿Qué
carajo hace con la ventana abierta si hasta hace un ratito estaba lloviendo? Tantas cosas me gustarían saber. Así como en las películas, te
tentás y
espiás a los demás. Es como violar el derecho de
privacidad. Pero me gusta. Se me vino Paranoia,
Disturbia, o cuantos nombres tenga. Tal cual. Es un caso particular porque se ven cosas raras, sospechosas, reveladoras en el vecino, que llevan a que el chico espíe,
averígue. Existe la
privacidad, pero estaría bueno ser espía, detective, o algo de eso.

Muchas veces se me cruzó por el mate. No sé a qué quiero llegar con esto. Sé que abrí una cuenta en Blog para escribir lo que se me canta el culo, y eso es precisamente lo que estoy haciendo, ¿no te parece?